El bebé Moisés en el río

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: El cuidado y protección de Dios - (Propio 16 (21) Año A)
Objeto: Diferentes artículos de bebé (botines, frazada, pijamas, chupete, etc.)
Escritura: "Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una cesta de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo en ella al niño, fue a dejar la cesta entre los juncos que había a la orilla del Nilo" (Éxodo 2:3 - NVI).

Hay muy pocas cosas que puedan traer más felicidad que el nacimiento de un nuevo bebé. Semanas antes de su nacimiento, ya se están haciendo preparativos para recibirlo. Los padres se aseguran de que el bebé tenga todo lo que necesita. Compran ropa, botines, frazadas y sábanas para mantenerlo calientito y pijamas suaves para que duerma tranquilito. Después que nace el bebé, se aseguran de que el mismo tenga todo lo que necesita para crecer fuerte y saludable. Los buenos padres hacen todo lo que está en su poder para mantener a su bebé seguro.

Nuestra historia de hoy es acerca de un pequeño bebé que nació en una época muy peligrosa. Veremos las cosas maravillosas que su madre hizo para mantenerlo seguro y asegurarse de que tuviera la oportunidad de crecer, aprender y tener lo mejor de todo en su vida.

Había un nuevo rey en Egipto que no sabía acerca de José y cómo él y su pueblo habían ayudado a salvar al pueblo egipcio de morir por falta de alimentos. Todo lo que el rey sabía era que los israelitas eran fuertes y que estaban siendo muchos. Él sintió miedo que que fueran a quitarle su trono y su país.

"Debemos hacer algo para evitar que los israelitas sigan multiplicándose y lleguen a ser poderosos", dijo el rey. Así que los puso a trabajar fuertemente tratando de que su espíritu se debilitara. Él esperaba lograr de esa manera que no tuvieran sueños ni ideales. Pero mientras más fuerte los hacía trabajar, más fuerte los israelitas se volvían y más crecían en número.

Finalmente, el rey emitió una orden a su pueblo: "Tiren en el río Nilo a cada varón hebreo que nazca, pero permitan vivir a las niñas".

Durante este tiempo, una mujer hebrea tuvo un niño. Cuando ella vio que era un niño bello y saludable, lo escondió por espacio de tres meses.

Según crecía el niño, ella no podía esconderlo más, así que hizo una cesta con hierbas altas llamadas papiro y le puso brea para que no entrara el agua en ella. Entonces puso al bebé en la canasta y lo escondió en los juncos, otro tipo de hierba alta que había a la orilla del río. La hermana del bebé se puso a una corta distancia para cuidar y vigilar qué le pasaría al bebé.

Un poco más tarde la hija del rey vino a bañarse al río mientras sus sirvientes caminaban por la orilla. De momento ella notó la canasta que estaba entre los juncos y envió a una de sus esclavas a ver qué había en ella.

La princesa miró dentró de la canasta y vio un bebé. Estaba llorando, y ella sintió pena por él. "Este es uno de los bebés hebreos", dijo.

La hermanita del niño le preguntó: "¿Desea que busque a una mujer hebrea para que cuide del niño?"

"Hazlo, por favor", le respondió ella. Entonces la niña fue y trajo a su mamá, a la mamá del bebé. La princesa le dijo a la mujer: "Toma este bebé y cuídamelo y te pagaré por eso". Así que ella cogió al niño y lo crió.

Más tarde, cuando el niño fue más grande, ella llevó al niño y se lo entregó a la hija del rey, quien lo adoptó como hijo suyo. Ella se dijo: "Lo saqué de las aguas, así que lo llamaré Moisés".

¡Qué tremenda historia del amor de una madre hacia un hijo! Sabemos cómo Moisés creció para ser uno de los más grandes líderes que el pueblo de Israel ha conocido. Y todo comenzó con un pequeño bebé escondido entre los juncos de un río.

Padre, tal como la madre de Moisés velaba sobre su hijo y lo protegía, tu amas y cuidas de tus hijos. Te damos gracias por tu amor y protección. En el nombre de Jesús oramos, amén.

Actividades grupas interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secreto
Sopa de letras
Boletín para niños

Algunas actividades estan en el formato PDF el cual requiere Adobe Acrobat Reader.