El Pan de Vida
Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá
Tema: Jesús, el pan de vida, nos da vida eterna.
Objeto: Un letrero, hecho a mano, que dica "Trabajaré a cambio de alimentos" o "Trabajaré por comida".
Escritura: " Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para
siempre. Este pan es mi carne, que daré para que el mundo viva." (Juan 6:51 - NVI).
Los veo todos los día mientras guío el carro hacia el trabajo y de regreso. Personas sucias con
ropas raídas paradas en la esquina de una calle muy transitada con un rótulo que dice "Trabajaré
por comida". ¿Los han visto ustedes? ¿En qué piensan ustedes cuando los ven? Tengo que ser honesto
y admitirles que varias de las cosas que vienen a mi mente son: ¿Me pregunto si verdaderamente
estarán dispuestos a trabajar o si sólo están buscando que se les de algo? O tal vez piense: ¿Si
les doy dinero, lo usarán para alimentos o lo gastarán en drogas y alcohol?
¿Qué piensan ustedes que Jesús querría que nosotros hiciéramos cuando vemos a estas personas? Quizás
el desearía que entráramos a McDonald's y le compráramos una buena hamburguesa y una soda. Jesús
siempre sentía preocupación por las necesidades físicas de la gente. Por eso es que mucho de su
tiempo lo pasaba curando a los enfermos, dando vista a los ciegos y alimentando a los que tenían
hambre. ¿No crren ustedes Él desearía que hiciésemos lo mismo?
Jesús no sólo se preocupaba por los estómagos vacíos sino que se preocupaba aún más por los corazones
vacíos. Un día, después de llenar los estómagos vacíos de más de cinco mil personas, Jesús les dijo:
"Yo soy el pan vivo que bajó del cielo. Si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es
mi carne, que daré para que el mundo viva." Jesús les estaba diciendo que Él iba a dar su vida para
que ellos pudieran tener vida eterna, con sólo ellos creer y confiar en Él.
Jesús desea que nos preocupemos por los estómagos vacíos, pero también desea que nos preocupemos
sobre los corazones vacíos. Al compartir nuestro pan con los hambrientos, compartamos también la
historia de Jesús, el Pan de Vida, para que ellos puedan comer de Él y vivir eternamente.
Querido Padre, te damos gracias por enviarnos a Jesús, el Pan de Vida, para que podemos comer y
tener vida eterna. Ayúdanos a compartir la historia de Jesús con otros. Amén.

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