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Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá
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| Tema: | Perdón y reconciliación Propio 15(20) |
| Objeto: | No es necesario terner algún objeto |
| Escritura: | "Y abrazó José a su hermano Benjamín, y comenzó a llorar. Benjamín, a su vez, también lloró abrazado a su hermano José. Luego José, bañado en lágrimas, besó a todos sus hermanos. Sólo entonces se animaron ellos a hablarle" (Génesis 45:14-15 - NVI). |
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¿Has asistido alguna vez a una reunión familiar? Las reuniones familiares son un momento estupendo para ver a tías, tíos, primos y primas que no has visto en mucho tiempo. Si hace muchísimo tiempo que no los has visto, puede ser que te sea difícil el reconocer a algunos de ellos. Hay otra cosa que debes saber acerca de las reuniones familiares. Hay mucha comida, abrazos y besos en las reuniones familiares. La lección Bíblica de hoy se parece a una reunión familiar. Es la continuación de la historia de José y sus hermanos. Estoy seguro que recuerdas la historia de cómo los hermanos de José lo tiraron en una cisterna y lo vendieron a unos mercaderes que estaban de camino a Egipto. Cuando José llegó a Egipto, le ocurrieron muchas cosas, algunas buenas y otras no tan buenas. Me vas a ayudar a contar la segunda parte de la historia. Te diré alguna de las cosas que le ocurrieron a José y tú me dirás si fueron buenas o malas.
Ahora vamos a ver qué pasó después. Tal como José le había dicho al faraón, el sueño que había estado teniendo significaba que habrían siete años de mucha cosecha y mucho alimento. Luego habrían siete años de escasez en los cuales no habría nada de comer. Dios le estaba diciendo al faraón que separara de los granos que tendrían en exceso durante los años buenos y los guardara para que hubiese alimentos suficientes durante los años de escasez. Eso fue exactamente lo que el faraón hizo. Cuando llegaron los años malos, había mucho alimento en Egipto, aunque todas las naciones alrededor de ellos estaban pasando hambre. Personas de las naciones circundantes vinieron a comprar granos de José, porque todo el mundo tenía necesidad de alimento. Algunas de esas personas eran los propios hermanos de José. Cuando sus hermanos vinieron, José los reconoció, pero ellos no sabían quien era él. Después de todo, habían pasado muchos años desde que ellos lo habían visto, y probablemento no esperaban verlo en esa posición de poder. José se reunió con sus hermanos en varias ocasiones si dejarles saber quién era. Finalmente, no pudo más y le dijo a sus hermanos: "Soy José. ¿Vive todavía mi padre?" Pero sus hermanos no se atrevían a hablar pues sentían miedo. Pero José les dijo: "Acérquense. Soy su hermano, el que ustedes vendieron. No teman y no estén contrariados con ustedes mismos por haberme vendido. No fueron ustedes quienes me enviaron aquí, sino que Dios me trajo para salvar a muchas personas de morir por falta de alimentos". "Vayan y díganle a mi padre sobre la posición que tengo en Egipto, cuéntenle todo lo que han visto, pero no se tomen todo el día, apúrense y traigan a mi padre". ¡Qué tremenda reunión familiar! ¿Sabes qué? ¡Hubo muchos abrazos y besos ese día! Padre celestial, hay tantas lecciones que aprender de la historia de José. Nos enseña cómo nos amas y cuidas de nosotros aun en tiempos difíciles. Nos demuestras que debemos seguir siendo amorosos y perdonadores aun cuando nos traten mal. Ayúdanos a aplicar estas lecciones a nuestro diario vivir. En el nombre de Jesús oramos, amén. Actividades grupas interactivas
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