Hay poder en un toque
Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá
Tema: Sintiendo el poder de Jesús en nuestra vida
Objeto: Una bolsa de objetos para que los niños lo identifiquen al tocarlos. Ejemplos: una roca,
una bola de béisbol, un globo, un lápiz.
Escritura: "Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto.
Pensaba: "Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana". Al instante cesó su hemorragia, y se dio
cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción" (Marcos 5:27-29 NVI).
Como posiblemente sepas, tenemos cinco sentidos. Los cinco sentidos son la vista, el olfato, el
oído, el gusto y el tacto. Cada uno de estos sentidos es muy importante para nosotros. Esta mañana
vamos a poner a prueba nuestro sentido del tacto y descubrir el poder que tenemos en ese sentido.
Tengo una bolsa llena de diferentes objetos. Le pediré a algunos de ustedes que cierren sus ojos y
yo le daré un objeto. Sin mirar, la persona deberá decirme qué objeto es, con sólo tocarlo.
(Después de varios minutos de permitirle a varios niños el identificar los objetos por medio del
tacto, continúe con el sermón).
El sentido del tacto es muy importante, ¿no es cierto? Muchas veces podemos decir qué objeto es por
su tamaño, forma y textura, todos los cuales pueden saberse por medio del tacto. En esta mañana deseo
contarte sobre una mujer que experimentó (sintió) el poder de Jesús con solamente tocarlo.
Un día Jesús estaba caminando entre una gran cantidad de personas. Las personas estaban rodeándolo
tan de cerca que Él casi no podía moverse. Se encontraba en la multitud una mujer que había tenido
una situación por la cual había estado sangrando por doce años. Ella había ido a muchos doctores,
pero ninguno le había podido ayudar. Ella escuchó acerca de Jesús y creyó que Él podía sanarla, pero
había tanta gente rodeando a Jesús que parecía poco probable que pudiera llegar hasta Él.
La mujer pensó dentro de ella: "Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana". Así que fue
empujándose dentro de la multitud y estiró su mano y tocó la ropa de Jesús. La sangre paró de
inmediato y su sufrimiento terminó en ese momento.
La Biblia nos dice que tan pronto la mujer le tocó Jesús sintió poder salir de Él. Se viró hacia
la mujer y le dijo: "Tu fe te ha salvado. Ve en paz y libre de tu sufrimiento".
¿No deseas estirar tu brazo y alcanzar a Jesús hoy? De hacerlo te aseguro que sentirás Su poder
en tu vida hoy.
Querido Jesús, deseamos alcanzarte y tocarte y sentir tu poder en nuestra vida. Amén.

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