¡Sorpresa!

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Resurrección
Objeto: Una caja de sorpresas (de la que sale un muñequito al levantarse la tapa - en inglés “Jack in the Box”).
Escritura: “El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado. Encontraron que había sido quitada la piedra que cubría el sepulcro y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras se preguntaban qué habría pasado, se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes. Asustadas, se postraron sobre su rostro, pero ellos les dijeron: --¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que les dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea:” Lucas 24:1-6 (NVI).

¿Les gustan las sorpresas? A mí sí. Tengo una sorpresa para ustedes en esta mañana. (Saque la caja de sorpresas. Si está usando una comprada comience a mover la manecilla y actúe sorprendido cuando el muñequito salte de la caja. Si usa la caja hecha por usted, indíquele a los niños que en esta cajita hay una sorpresa especial. Entonces exagere el proceso de abrir la tapa y actúe sorprendido cuando el juguete salga.)

Cuando era pequeño, uno de mis juguetes preferidos era la caja de sorpresas. Puedo recordar el estar sentado por horas moviendo la manecilla y esperando el momento cuando la tapa se abriera y el muñequito saliera. A pesar de que sabía lo que iba a pasar, siempre me sorprendía al ver al muñequito salir de la caja.

La caja de sorpresas me recuerda una historia en la Biblia- la historia de una sorpresa muy especial.

Temprano en la mañana, en el primer domingo después de Jesús ser crucificado, dos mujeres fueron a la tumba donde habían puesto a Jesús. Cuando llegaron se encontraron que la piedra que cubría la entrada de la tumba había sido removida, quitada. La tumba estaba vacía. Se sorprendieron al encontrar una tumba vacía y se preguntaban qué habría pasado con el cuerpo de Jesús.

De pronto, dos hombres en ropas brillantes se le aparecieron a las dos mujeres. Ahora las dos mujeres no sólo estaban sorprendidas, sino que sintieron miedo también. Los hombres le hablaron a las mujeres y le dijeron: “¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que les dijo.”

Cuando las mujeres oyeron estas palabras recordaron lo que Jesús les había dicho y dejaron de estar asombradas por haber encontrado la tumba vacía. Fueron inmediatamente a decirle a los demás que la tumba estaba vacía y que Jesús había resucitado de los muertos.

Algunas sorpresas, como la de esta caja nos dan alegría, pero la mayor razón que tenemos para estar felicies en esta mañana es que la tumba está vacía. Jesús vive y él nos ama mucho. ¡Esto es lo que celebramos hoy!

Querido Padre, te alabamos. Jesús ha resucitado, tal como dijo que haría. Amén.

Página para colorear