Huesos Secos

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Dios da vida a huesos secos. Quinto Domingo de Cuaresma, Año A
Objeto: Un paquete de macarrones
Escritura: "Así dice el Señor omnipotente a estos huesos: ‘Yo les daré aliento de vida, y ustedes volverán a vivir" Ezequiel 37:5 (NVI).

¡Hmm, hmm! Miren lo que tengo...¡macarrones! Me encantan los macarrones, ¿no les gusta a ustedes? ¿Les gustaría probar mis macarrones? (Ofrézcales algunos de sus macarrones crudos). Esto no luce como los macarrones que mi mamá hacía. Me pregunto si saben bien. (Cómase un macarrón.) Oh, oh... parece que le falta algo...¿Qué creen que le hace falta? Bueno, primero, estos macarrones no han sido cocinados. Para hacerlo tenemos que hervir agua y echarlos hasta que se pongan suaves. Después tenemos que colarlos, botando el agua, y luego añadirle algunas otras cosas para que tengan un buen sabor. Tenemos que añadirle un poco de leche y algún queso y moverlos hasta que estén bien mezclados. Si los ponemos en el horno y los horneamos por 20 minutos, estos macarrones secos y desabridos (sin sabor) vuelvan a la vida.

Estos macarrones secos me recuerdan una historia en la Biblia. Es la historia del profeta Ezequiel. Dios le enseñó a Ezequiel un valle lleno de huesos secos. Los huesos estaban regados por todo el valle y no había vida en ellos. Dios le preguntó a Ezequiel: "¿Pueden vivir estos huesos?"

En realidad, Ezequiel no sabía que decir. "Oh Señor", dijo, "sólo tú sabes la contestación a esa pregunta".

Entonces Dios le habló a Ezequiel y le dijo: "Habla tú a estos huesos y diles: '¡Huesos secos, escuchen la palabra del Señor! Pondré carne y músculos en ustedes y los cubriré con piel. Les daré aliento y ustedes vivirán'".

Así que Ezequiel les dio el mensaje tal como Dios había indicado. Mientras hablaba, se escuchó un ruido en el valle y Ezequiel vio que los huesos se unieron y formaron esqueletos completos. Luego se formaron músculos y carne sobre los huesos y piel que cubrió sus cuerpos. Finalmente, el viento, aliento de vida, sopló y se llenaron sus cuerpos con ese aliento de vida ¡y vivieron!

Miren estos macarrones otra vez...son secos y duros y no saben bien. Parece como si nada pudiera ser de ayuda, como si nada bueno pudiera salir de ellos. Pero nosotros sabemos más que eso, ¿no es así? Sabemos que si los hervimos por 10 minutos y añadimos alguna leche y queso, definitivamente saldrá algo muy, muy bueno.

Así es cuando pasa algo muy difícil en nuestras vidas. Algunas veces es complicado pensar que algo bueno pueda ocurrir...todo parece ser como el valle de los huesos secos. Pero, tal como sabemos que estos macarrones pueden llegar a ser sabrosos, sabemos que las cosas difíciles de la vida pueden mejorar. Al igual que Dios le dio vida en el valle a los huesos secos con el aliento de su Santo Espíritu, con el aliento del Consolador, Dios puede mejorar las cosas negativas de nuestra vida. Y lo hará, cuando nosotros confiemos en que Él lo hará. De eso es que trata el evangelio de Jesucristo.

Oremos. Padre Celestial, en ocasiones nos enfrentamos a cosas difíciles y la vida puede verse sin esperanza alguna. Ayúdanos a recordar la lección de los huesos secos. Si puedes hacer que huesos secos vuelvan a tener vida, puedes hacer algo bueno de las cosas difíciles de nuestra vida. En el nombre de Jesús hemos orado, amén.

Actividades Grupales Interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secreto
Sopa de letras
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