La Pascua Excitante

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: ¡Ha resucitado! (Domingo de Resurrección)
Objeto: Una canasta de pascua con cuatro huevecitos plásticos, una cruz pequeña, 3 clavos y una piedra.
Escritura: “No está aquí, pues ha resucitado, tal como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron” (Mateo 28:6 – NVI).


Buenos días niños y niñas. ¿Cuántos de ustedes piensan participar de una búsqueda de huevos de pascua en el día de hoy? Como pueden ver, tengo mi canasta de pascua lista. Cuando era pequeño usábamos huevos de verdad, los cuales decorábamos nosotros mismos. Creo que todavía hay personas que lo hacen, pero muchas usan huevos plásticos como éstos. En muchas ocasiones hay un dulce o un juguete pequeñito dentro de ellos. Los huevos en mi canasta de pascua son muy especiales, pues cada uno de ellos nos enseñará lo que la Pascua realmente significa.

Dentro del primer huevo hay una cruz. La cruz me recuerda que Jesús cargó voluntariamente su cruz hasta el Calvario, para morir por mis pecados. Nadie le dijo que tenía que hacerlo; lo hizo porque sabía que era la única forma de que yo podría llegar al cielo. Dios me amó tanto que envió a su único Hijo para que yo pudiera tener vida eterna.

Dentro del segundo huevo hay 3 clavos. Me recuerdan que Jesús fue clavado a la cruz. Los clavos que usaron para clavar a Jesús a la cruz no eran clavitos como estos. Eran clavos bien grandes. ¿Te puedes imaginar el dolor que tuvo que haber sufrido? Sufrió un gran dolor cuando los clavos entraron en sus manos y pies. Sufrió dolor para pagar el precio por mis pecados.

Dentro del tercer huevo hay una piedra. La Biblia nos dice que después que Jesús murió, pusieron su cuerpo en una tumba y la cerraron poniendo con una roca enorme en la entrada. En la mañana del domingo, dos mujeres fueron a ver la tumba y la piedra había sido removida y la tumba estaba abierta. La piedra me recuerda que aún una piedra enorme no pudo mantener a Jesús en la tumba.

Esto nos trae al cuarto huevo. El cuarto huevo está vacío. La Biblia nos dice que cuando las dos mujeres entraron a la tumba, la misma estaba vacía. Jesús no estaba allí. Al principio las mujeres pensaron que alguien se había robado el cuerpo de Jesús. Pero dentro de la tumba se encontraba un ángel que les díjo: “No está aquí, pues ha resucitado, tal como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron.” El huevo vacío me recuerda que la tumba de Jesús está vacía. Él ha resucitado, como dijo que haría.

El Jesús que servimos deseosos tomó su cruz, pero los clavos no pudieron mantenerlo allí, ni la piedra pudo retenerlo en la tumba. Ha resucitado y vive en el cielo con Dios, su Padre. La Biblia nos dice que todo aquel que cree en él, se reunirá con él y el Padre en el cielo.

Te damos gracias Dios porque nos amaste tanto que enviaste a tu único Hijo a morir por nuestros pecados. Estamos agradecidos que esta historia no termina con su muerte, sino que servimos a un Salvador resucitado. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secretas
Sopa de letras
Boletiín para niños (MS Word)