Chequeo del corazón

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Dios conoce tu corazón - 5to Domingo de Cuaresma
Objeto: Un estetoscopio
Escritura: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Salmo 51:10 - Reina y Valera 1960).

Estoy seguro que todos ustedes han visto uno de estos. Se le conoce como un estetospopio. ¿Quién usa un estetoscopio? Esto es correcto, un doctor. ¿Y qué hace el doctor con él? ¡Correcto otra vez! El doctor escucha lo que está pasando dentro de nuestros cuerpos. Una persona puede verse muy saludable y aún así tener algo que no está funcionando bien dentro de su cuerpo.

Muchos doctores desean ver a sus pacientes para chequearlos una vez al año. ¿Has ido alguna vez al médico para que te ausculte? De ser así, sabes la rutina. Te miden y te pesan. Miran tus ojos, oídos, nariz y garganta. Entonces el doctor coge el estetospopio, que parece que lo han puesto en el refrigerador, y escucha tu corazón a ver si los latidos son fuertes y estable. Si el doctor encuentra que algo está mal, puedes necesitar alguna medicina para remediarlo. Algunas veces el doctor encuentra algo mal que lo puede arreglar operando a la persona. Ha habido ocasiones en las cuales una persona necesita un corazón nuevo. ¿No es maravilloso que Dios nos haya dado doctores que puedan arreglar nuestro corazón cuando hay algo mal?

La historia bíblica de hoy es acerca de un hombre llamado David. David tenía un problema en su corazón. Oh, no era la clase de problema que pudieras escuchar con un estetoscopio, pero David sabía que tenía un problema en su corazón. Él sabía que había pecado y había hecho cosas malas a la vista de Dios. ¿Qué piensas que hizo David con el problema de su corazón? Él fue al único que lo podía arreglar. David oró a Dios y le dijo: “Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.”

Algunas veces tú y yo hemos tenido problemas del corazón. Puede ser que tengamos algunas cosas en nuestro corazón que no deben estar. Cosas como amargura (una tristeza grande), coraje, celo, egoísmo, orgullo y codicia (deseo de tener lo que es de otro). Cuando venimos a la iglesia, todo puede lucir bien por fuera, pero Dios puede mirar dentro y ver que nuestro corazón no está bien. Cuando sabemos que tenemos un problema en el corazón, necesitamos hacer lo que hizo David. Necesitamos orar a Dios y decirle “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” ¿Tienes algo dentro de tu corazón que no debe estar ahí? ¡Yo tengo! Vamos a pedirle a Dios que lo arregle.

Querido Padre, sabemos que puedes ver lo que está dentro de nuestro corazón y sabemos que hay cosas que no deben estar. Crea en nosotros un corazón limpio, oh Dios. Amén.

Página para colorear

Búsqueda de palabras

Revoltillo de palabras

Conecte los puntos