Pan Celestial

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá


Tema: Jesús es el pan celestial. (Tiempo Ordinario 14(19) Año B Domingo 11 después de Pentecostés)
Objetos: Diferentes clases de pan.
Escritura: “Este es el pan que baja del cielo; el que come de él, no muere. Yo soy el pan vivo que bajó del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es mi carne, que daré para que viva el mundo” (Juan 6:50-51, NVI).

Por miles de años el pan ha sido una de las partes más importantes de nuestra dieta. El pan viene en muchas formas, tamaños y sabores. Se hornea en hogazas, panecillos, muffins, palitos, bagel o pan de rosca, pan plano como las tortillas. Nos encanta ponerle mantequilla, jalea, miel, queso crema o mantequilla de maní. La mayoría de nosotros comemos pan todos los días en las diversas formas en que es preparado. ¿Cuál es tu favorito? ¿Qué te gusta untarle?

Tan lejos como en los tiempos bíblicos, el pan era muy importante para la vida del pueblo. Tal vez puedes recordar el momento en que los israelitas estaban hambrientos mientras iban por el desierto. Cada mañana Dios le enviaba pan del cielo para que pudieran comer. Estoy seguro que recuerdas también cuando Jesús alimentó a una multitud de 5,000 personas con solo 5 panes y 2 peces. ¿Recuerdas cuando Jesús les enseñó a sus discípulos a orar? Les enseñó a decir: “Danos hoy nuestro pan de cada día.” Sì, el pan es y siempre ha sido una parte muy importante de la vida.

El pan tiene un sabor muy agradable y cuando tenemos hambre el comer pan es una buena manera de satisfacer nuestro deseo de comer. ¿Pero sabes qué? ¡Mañana volveremos a sentir hambre! ¿Qué si hubiese un pan que pudiéramos comer y no sentir hambre jamás? ¿No sería estupendo?

El pan nos suple vitaminas y minerales que nos ayudan a crecer fuertes y saludables, pero el comer pan no nos ayudará a vivir para siempre. ¿No sería maravilloso si hubiese un pan que, si lo comiéramos, nos permitiera vivir para siempre?

Bueno, ¡ese pan existe! Le llamaremos pan celestial. Es el pan que viene del cielo.

Después que Jesús alimentó a los 5,000 con las cinco panes y dos peces, muchas personas lo siguieron. El único problema era que ellos seguían a Jesús, no por lo que estaba enseñando, sino porque les había alimentado. Jesús les dijo: “Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan porque comieron pan hasta llenarse.” Continuó diciéndoles: “El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo. Yo soy el pan vivo que bajó del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre. Este pan es mi carne, que daré para que viva el mundo.”

Jesús es el pan celestial que satisface nuestra hambre. El es el pan celestial que nos da vida eterna. Come el pan que bajó del cielo. Come y vive.

Padre nuestro, te damos gracias por enviar a Jesús, el pan de vida, para que podamos tener vida eterna. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

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