Busca el gancho del anzuelo

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá


Tema: La tentación de Jesús (Cuaresma 1C)
Objetos: Una caja normalmente usada para llevar varios tipos de anzuelos.
Escritura: "Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto. Allí estuvo cuarenta días y fue tentado por el diablo. No comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre" (Lucas 4:1-2a – NVI).

¿Sabes lo qué es esto? (Enséñales un anzuelo). Es un anzuelo. ¿No es bonito? Parece especialmente atractivo a peces grandes y hambrientos. Los peces grandes se comen a los más pequeños, así que cuando ven este anzuelo, están tentados a hacer una comida sabrosa del anzuelo. Una cosa que pueden no notar es que el anzuelo tiene unos ganchos pegados a él. Así, que cuando ese pez grande decide hacer de ese pequeño pez o anzuelo una comida, en lugar de gozar de ese alimento, probablemente termine siendo una comida para algún pescador.

Si conoces a alguien que goce pescar, probablemente sabes que tiene una caja llena de anzuelos. (Enséñele a los niños varias clases de anzuelos). ¿Por qué necesitas todas estas clases de anzuelos? Esto es porque no todos los peces son atraídos por los mismos anzuelos. Diferentes clases de peces son atraídos por diferentes anzuelos, pero todos son tentados por algo. Los peces no son los únicos que son tentados por algo que no es bueno para ellos. En ocasiones tú y yo también somos tentados. Puede venir como una sorpresa para ti, aún ¡Jesús fue tentado! De eso trata nuestra lección de hoy.

Después que Jesús fue bautizado, fue llevado por el Espíritu Santo al desierto y por cuarenta días fue tentado por el diablo. Durante esos cuarenta días, no comió nada. Como puedes imaginar, tenía mucha hambre. Ahí fue cuando el diablo se presentó, cogió una piedra y le dijo a Jesús: "Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan." Jesús tenía hambre, así que fue muy tentador, pero le contestó: “Escrito está, ‘No solo de pan vive el hombre.'"

Bueno, piedras no eran el único anzuelo que el diablo tenía en su "caja de materiales de pesca." Entonces, llevó a Jesús a un lugar alto y le enseñó todos los reinos de la tierra. Le dijo a Jesús: "Todos estos reinos me pertenecen, pero te los daré si te postras ante mí y me adoras."

Jesús le respondió: "Las Escrituras dicen: “Debes adorar al Señor tu Dios y servirle solo a él."

Aun así, el diablo no se dio por vencido. Llevó a Jesús a Jerusalén, al punto más alto del templo y le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate de aquí! Las Escrituras dice que Él enviará sus ángeles para protegerte; ellos te levantarán en sus manos para que no tropieces con tu pie en piedra alguna."

Jesús respondió: "Las Escrituras también dicen, 'No pongas a prueba al Señor, tu Dios.'"

Cuando Jesús fue tentado, él dependió de la Escritura para resistir al diablo. La Biblia nos dice que seremos tentados, pero que Dios proveerá la manera para resistir al diablo. Dios nos ha dado su Palabra, la Biblia, para que, tal como Jesús hizo, nosotros podamos depender en lo que la Escritura enseña para evitar las tentaciones del diablo. Oremos y pidámosle al Padre que nos ayude a rehuir el gancho cuando Satanás nos tiente.

Padre, sabemos que seremos tentados. Algunas cosas pudieran ser muy atractivas para nosotros, pero pedimos tu ayuda para resistir la tentación. En el nombre de Jesús oramos, amén.

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