Experiencias en la cima de la montaña

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: La reunión con Jesús en la cima de la montaña no es un alto en nuestro caminar, sino el punto de partida.
Objetos: Una foto de un evento excitante de su vida como el nacimiento de su hijo, su boda o la graduación de escuela superior o colegio.
Escritura: “Unos ocho días después de decir esto, Jesús, acompañado de Pedro, Juan y Jacobo, subió a una montaña a orar. Mientras oraba, su rostro se transformó, y su ropa se tornó blanca y radiante. Y aparecieron dos personajes --Moisés y Elías-- que conversaban con Jesús. Tenían un aspecto glorioso, y hablaban de la partida de Jesús, que él estaba por llevar a cabo en Jerusalén. Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño, pero cuando se despabilaron, vieron su gloria y a los dos personajes que estaban con él. Mientras éstos se apartaban de Jesús, Pedro, sin saber lo que estaba diciendo, propuso: --Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Podemos levantar tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías” (Lucas 9:28-33 – NVI).

Uno de los días más felices de mi vida fue el día en que nació mi hijo. Esta es una foto con mi hijo recién nacido conmigo. Creo que pueden darse cuenta que fue un día muy feliz para mí por la sonrisa que tengo. Fue tan feliz que deseaba que ese día no terminara.

Aun cuando el día del nacimiento de mi hijo fue tan feliz, ¿creen que hubiese sido una buena idea el que no hubiese terminado? ¡No! Ese día no era un día para uno estacionarse, sino era el día del comienzo de una bella jornada con mi hijo. Ese sería el primero de muchos días felices por venir…su primer diente, sus primeros pasos, su primer día de escuela, su graduación de escuela superior.

¿Has tenido alguna vez un día tan maravilloso que deseaste que durara para siempre? Estoy seguro de hay muchas probabilidades de haberlo tenido. ¿Sabes que los discípulos de Jesús tuvieron días como esos también? Nuestra lectura bíblica de hoy nos narra una de esas ocasiones.

Un día, Jesús llevó a Pedro, Jacobo y Juan a una montaña a orar. Mientras Jesús oraba, algo muy estraño ocurrió. La Biblia dice que la apariencia de su cara comenzó a cambiar y que su ropa vino a ser tan brillante como un rayo. Entonces Moisés y Elías aparecieron junto a Jesús. Cuando Pedro vio esto, se emocionó tanto que le expresó a Jesús que entendía que debían quedarse allí en la montaña y construir tres tabernáculos: uno para Jesús, uno para Moisés y otro para Elías.

Pedro no captaba que esa experiencia maravillosa que estaba teniendo en la cima de la montaña no era para que hicieran un lugar en el cual quedarse, sino que era un lugar del cual partir. Era el lugar del cual comenzaría el camino que los llevaría a recibir el don más grande dado por Dios, la salvación. Luego de este momento en la montaña Jesús moriría en la cruz, sería enterrado y resucitaría para que tú y yo pudiéramos tener vida eterna en el cielo.

Querido Padre, te damos gracias por todos los días de felicidad que nos envías, pero más que nada, te damos gracias por el día más feliz de nuestra vida: el día en que conocimos a Jesús y le invitamos a entrar a nuestro corazón. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucirama
Escoge
Laberinto
Sopa de letras
Boletín para niños (MS Word) (PDF)

NOTA: Algunas actividades estan en el formato PDF el cual requiere Adobe Acrobat Reader.
Para bajar la última versión fuera de costo clic aquí