¡No te rindas!

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá


Tema: Cuando te enfrentes a situaciones difíciles no te rindas. ¡Ten fe en Dios! Propio 15 (20) Año A
Objetos: Un himnario
Escritura: “—¡Mujer, qué grande es tu fe!” —contestó Jesús—. “Que se cumpla lo que quieres.” Y desde ese mismo momento quedó sana su hija (Mateo 15:28-NVI).

¿Conoces el nombre de Fanny J. Cosby? Fanny fue una escritura de himnos y una poetisa que escribió más de 8,000 himnos. Hay himnarios que tienen varios himnos de Fanny Cosby. Una lista corta de himnos escritos por Fanny son “A Dios sea la gloria”, Tuyo soy, Jesús”, “Dime la historia de Cristo”, “Cristo, acércame a tu cruz”, y otros. Quizás te sorprenda saber que Fanny era ciega, totalmente ciega. Perdió su visión cuando solo tenía 6 semanas de nacidas, debido a negligencia de un doctor que la estaba tratando por una inflamación de los ojos.

Debido a que era ciega, estoy seguro que muchas veces Fanny escucho la frase “No puedes hacer eso” o “No puedes hacer lo otro”. Una razón por la cual creo que ella escuchó esas palabras es que ella escribió una canción titulada “No te rindas.” Las palabras del estribillo o coro dicen más o menos así:

Nunca te rindas, nunca jamás
En medio de tus tristezas
Jesús contigo estará.
Confía en Él, confía en él,
Canta al tener pesares,
Feliz, confiando estarás.

¡Fanny nunca se rindió! “La ceguera no puede eliminar la luz del sol de la esperanza de un alma que confía”, escribió. Fanny tenía una fe bien grande en Dios y confiaba que Él le ayudaría en los obstáculos que ella enfrentaría en su vida. ¡Ella nunca se rindió!

Nuestra lección bíblica de hoy nos cuenta de otra mujer que tuvo mucha fe y rehusó el darse por vencida. La Biblia no nos dice su nombre, solo la identifica como una “mujer cananea”. Eso significa que era una gentil y, como sabes, Jesús y sus discípulos eran judíos. Los judíos no deseaban tener relación con los gentiles. La mujer cananea buscó y encontró a Jesús mientras el se encontraba viajando por la región de Tiro y Sidón. Ella vino corriendo y gritando “Ten misericordia de mí, mi hija está endemoniada”.

Jesús no le contestó a la mujer y sus discípulos se llegaron a Él quejándose de que ella le molestaba y le pidieron que le dijera que se fuera. Jesús le dijo a la mujer, “Fui enviado a buscar a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”.

Pero ella vino y le adoró, rogándole nuevamente, “¡Señor, ayúdame!”

Jesús le dijo “ No está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perros”.

La mujer contestó, “Eso es cierto, Señor, pero aún los perros comen las migajas de la mesas de sus amos”.

“Mujer”, dijo Jesús, ¡Qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas.” En ese mismo momento su hija fue sanada.

¿Qué si ella se hubiera rendido? ¿Qué si su fe no hubiera sido tan fuerte? El final de esta historia sería muy diferente, ¿no es así? Sigamos el ejemplo dado por Fanny Crosby y la mujer canana. Mantengamos nuestra fe y no nos rindamos.

Padre, ponemos nuestra fe y confianza en ti. Cuando nos enfrentamos a obstáculos y dificultadas en nuestra vida, ayúdanos a mantener nuestra fe en ti En el nombre de Jesús oramos. Amén.

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