¡Eso no es justo!

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: La parábola de los viñadores - Propio 20 (25)
Objetos: Dulce o algún tipo de golosina para darle a los niños.
Escritura: "Pero él le contestó a uno de ellos: Amigo, no estoy cometiendo ninguna injusticia contigo. ¿Acaso no aceptaste trabajar por esa paga? Tómala y vete. Quiero darle al último obrero contratado lo mismo que te di a ti. ¿Es que no tengo derecho a hacer lo que quiera con mi dinero? ¿O te da envidia de que yo sea generoso?" Mateo 20:13-15 (NVI)

Esta mañana he traído dulces para ustedes. (Comience a pasar los dulces comentando mientras lo hace). “Aquí tienes uno para ti, dos para ti, uno para tí. Aquí hay tres para ti, y uno para ti.” (Continúe hasta que todos los niños hayan recibido uno o más dulces).

¿Notaron que le di un dulce a algunos niños, a otros dos y algunos recibieron hasta tres dulce? Me imagino que algunos de ustedes estarían pensando: ”¡Eso no es justo! ¡Le ha dado tres dulces a algunos niños y yo sólo recibí uno!” Bueno, tal vez no fue justo, pero eran mis dulces, ¿no tengo derecho de darlos a quien yo quiera y como desee?

Jesús contó una historia acerca del dueño de una viña (sitio donde siembran uvas) el cual estaba contratando hombres para trabajar en su viña. Contrató algunos temprano en la mañana, otros al mediodía y otros justo cuando faltaba poco tiempo para terminar de trabajar.

Cuando llegó el momento de pagarle a los trabajadores, el dueño le pagó lo mismo a todos los empleados. Los trabajadores que fueron contratados temprano en la mañana comenzaron a quejarse: “¡Oye, eso no es justo! Le pagaste lo mismo a los trabajadores que estuvieron trabajando una hora que a los que estuvimos trabajando todo el día.”

El dueño de la viña dijo: “No estoy siendo injusto contigo. Te pagué lo que habíamos acordado. ¿No tengo yo derecho a hacer con mi dinero lo que desee? ¿Estás celoso de mi generosidad?”

¿Qué es lo importante en esta historia que hizo Jesús? El punto es que hay algunas personas que confían en Jesús y le sirven todos los días de su vida. ¿Cuál es su recompensa? Su recompensa es vida eterna en el cielo.

Hay otras personas que viven la mayor parte de su vida en pecado. Ellos no le sirven al Señor. Entonces, justo antes de que termine su vida, ellos ponen su confianza en Jesús y lo aceptan como su Salvador. ¿Cuál es su recompensa? Su recompensa es la misma que recibe el que ha servido al Señor toda su vida: Vida eterna en el cielo.

¿Es justo eso? Podemos pensar que no es justo, pero si recibiésemos lo que es justo, ninguno de nosotros iríamos al cielo. La Biblia dice, “… pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23-NVI). No sé de ti, pero me siento feliz de que Dios no me de lo que es justo, sino que me da su amor y gracia, a pesar de lo que merezco.

Padre, te damos gracias por tu amor y gracia que nos dan vida eterna a pesar de lo que merecemos. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
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Palabras secretas
Sopa de letras
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