Mente abierta - corazón abierto

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá


Tema: Teniendo mentes y corazones abiertos para compartir el Evangelio - Tercer Domingo después de Resurrección)
Objetos: Un acertijo de palabra escondida (presione aquí)
Escritura: “Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras. Esto es lo que está escrito, les explicó: que el Cristo padecerá y resucitará al tercer día, y en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén” (Lucas 24:45-47 - NVI).

¿Te gustan los rompecabezas y acertijos? A mí me gustan mucho, especialmente los acertijos de palabras. Mi favorito es el revoltijo de palabras. Ese acertijo es uno en el cual las letras de una palabra están mezcladas y hay que ordenarlas para adivinar la palabra. A veces es fácil adivinarla y otras veces uno busca y busca y no logra ver ni encontrar la palabra. Y luego, de momento, parecería que la mente fuera abierta y pudiéramos ver la palabra claramente.

Tenemos un acertijo para ustedes hoy. Las letras no están mezcladas. La palabra es difícil de ver. Se lo enseñaré (espere). Si ven la palabra, alcen la mano pero no la digan. Esperen hasta que todos tengan la oportunidad de adivinar la palabra y todos hayan alzado sus manos. (Enseñe el acertijo y no diga lo que es hasta que todos hayan tenido tiempo de alzar sus manos). Cuando todos hayan levantado sus manos, pídales que bajen sus manos. Pregunten: “¿Cuál es la palabra?” Así es. El nombre es JESÚS.

Ese acertijo me recuerda algo que pasó en la lección bíblica de hoy. La Biblia nos dice que Jesús se apareció a algunos de sus discípulos y les dijo: “Paz a vosotros.” Los discípulos tuvieron miedo y no estaban seguros de lo que estaban viendo. Pensaron que estaban viendo un fantasma.

Viendo que estaban temerosos, Jesús les dijo, “¿Por qué están atribulados? ¿Por qué dudan? Miren mis manos y pies. Tóquenme y vean; un fantasma no tiene carne ni huesos como tengo yo.”

Jesús pudo notar que ellos no estaban convencidos, así que les preguntó: “¿Tienen algo que comer?” Le dieron un pedazo de pescado y Él comió mientras ellos lo observaban.

Entonces Jesús abrió sus mentes para que pudieran entender las Escrituras. Les enseñó diciendo: “Esto es lo que está escrito: que el Cristo padecerá y resucitará al tercer día, y en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Ustedes son testigos de estas cosas.”

Tal como Jesús les abrió las mentes a sus discípulos, oremos para que abramos nuestros corazones y mentes para llevar las Buenas Nuevas a todo el mundo de que Jesús murió, fue enterrado y resucitó para que nuestros pecados fuesen perdonados.

Padre celestial, abre nuestras mentes para entender tu Palabra, abre nuestros corazones para vivir tu Palabra, abre nuestros labios para compartir tu Palabra con otros. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secretas
Sopa de letras
Boletín para niños (DOC) (PDF)