El poder de su amor

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Jesús atrae las personas a Él. 5to Domingo de Cuaresma, Año B
Objetos: Varios objetos metálicos y un imán fuerte
Escritura: “Pero yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo” (Juan 12:32 – NVI).

Como ven tenemos varios objetos metálicos hoy. Hay algunas presillas (sujetapapeles), un arandela, un clavo, algunas grapas y una tapa de un pote. ¿Qué más tenemos? (Enseñe el imán). También tenemos un imán. ¿Qué creen que pasará si ponemos el imán sobre los diferentes objetos? Probemos y veamos. ¡Rayos! ¡Mira cómo son atraídas las presillas hacia el imán! Todas las presillas que traje se están pegando. Probemos otros objetos. ¿Crees que el imán atraeá a la arandela? Estás en lo correcto. ¿Qué tal a las grapas? Correcto nuevamente. Probablemente sepas qué le pasará a la tapa del pote, ¿no? Bueno, pues estás en lo correcto. La tapa también es atraída al imán. El imán tiene mucho poder y atraerá muchos objetos hacia él.

El poder de atraer de este imán me recuerda algo que Jesús enseñó acerca de sí. Las personas que seguían a Jesús no entendían por qué había venido a la tierra. Pensaban que había venido a formar un reino terrenal. Pero Jesús no había venido a establecer un reino terrenal. Su reino está en el cielo. Él vino a la tierra a morir por nuestros pecados para que podamos unirnos a él en su reino celestial. Jesús sabía que el día de su crucifixión y regreso al cielo estaba cerca, así que les dijo a sus seguidores: “Estoy muy angustiado”, dijo Jesús. “¿Qué debo hacer? ¿Orarle al Padre y pedirle que me salve? ¡No!, la verdadera razón por la cual he venido es la de enfrentarme a la muerte, y cuando sea levantado atraeré a todos a mí mismo”. La Biblia nos dice que les dijo eso para que ellos supieran cómo iba a morir.

El poder del imán es grande, fuerte, pero no puede compararse con el poder de atracción de Jesús. Él murió voluntariamente en la cruz para pagar el precio de nuestro pecado. Cuando vemos su gran amor, somos atraídos a él y cuando confiamos en él, recibimos el derecho de convertirnos en hijos de Dios.

Aún cuando venimos a ser hijos de Dios, puede haber momentos cuando nos alejamos de sus enseñanzas y hacemos cosas que sabemos que no le agradan. ¿Hace eso que Jesús deje de amarnos? No. Su amor para nosotros es tan fuerte que nos atrae a hacer aquello que él desea que hagamos.

No hay un poder más fuerte que el amor de Jesús. Fue levantado en la cruz para que todos pudiéramos ser atraídos hacia él, y ese todos nos incluye a tí y a mí.

Padre, te agradecemos que Jesús estuviera dispuesto a ser levantado en la cruz del Calvario para que podamos tener vida eterna. Oramos en su nombre. Amen.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras de secreto
Sopa de letras
Boletín para niños (DOC) (PDF)