Preparando el Camino

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Preparando nuestros corazones para la venida de Cristo. 2do Domingo de Adviento (B-2)
Objetos: Un letrero que diga: “En construcción” o un camión de juguete o una niveladora.
Escritura: “Una voz proclama: Preparen en el desierto un camino para el Señor; enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios. Que se levanten todos los valles, y se allanen todos los montes y colinas; que el terreno escabroso se nivele y se alisen las quebradas.” (Isaías 40:3-4 NVI). También Marcos 1:2-3.

¿Suelen viajar durante las Navidades? ¿Alguno de ustedes va a visitar a amigos o familiares? Nosotros lo hacíamos cuando yo era pequeño.

Algunas de las memorias más apreciadas de las Navidades en mi niñez eran las de cuando íbamos a visitar a mi abuelita. No sé cuántas veces hicimos ese viaje a casa de mi abuela, pero siempre había alguna parte de la autopista que estaba siendo reparada. Habían letreros que decían, “Baje la velocidad autopista en construcción más adelante” y podíamos ver las niveladoras, los camiones con gravilla y muchos hombres trabajando en la autopista. Siempre pensaba “¡Qué autopista tramenda será ésta cuando terminen de construírla!” ¿Sabes qué? ¡Todavía estan trabajando en ella! ¡Cuando terminan de trabajar en una parte de la autopista, hay otra parte de ella que necesita ser reparada! Aún hay partes que habían sido reparadas que tienen que volverse a reparar. Nunca terminarán de trabajar en ella.

El acordarme de esos viajes a casa de mi abuela me trae a la mente de las primeras Navidades. La Biblia nos dice que Dios envió a un hombre llamado Juan a preparar el camino para Jesús. Juan le decía a la gente que prepararan un camino en el desierto para el Señor. Les dijo que enderezaran los caminos torcidos y que se allanaran o nivelaran los lugares difíciles. Juan no estaba hablando de una carretera para que Jesús viajara por ella. De lo que realmente estaba hablando era de los corazones de las personas. Él estaba llamando a las personas a que prepararan sus corazones para recibir a Jesús y para que él pudiera caminar y vivir entre ellos.

Durante esta época tan especial del año en el cual celebramos el nacimiento de Jesús y esperamos el día en que vendrá otra vez, tú y yo necesitamos asegurarnos de que estamos listos. Necesitamos mirar hacia nuestros corazones y pedirle a Dios que haga derecha nuestra forma torcida de actuar y pensar y que suavice los lugares en los cuales estamos ásperos o insensibles. Sé que lo hemos hecho anteriormente, pero es que tal como ocurre en la autopista que llega a casa de abuela, el trabajo nunca se termina. Todos los días hacemos cosas que no debiéramos y necesitamos pedirle a Dios que nos perdones y que limpie nuestro corazón.

Querido Padre, prepara nuestros corazones para la venida de Cristo. Endereza nuestro comportamiento y suaviza nuestra aspereza. Amén.

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