La recompensa del servicio

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá


Tema: Dios recompensa a aquellos que le dan la bienvenida a sus discípulos (Propio 8 (13) Año A).
Objetos: Algunas páginas de etiquetas engomadas y/o estrellitas que se dan como recompensa.
Escritura: “Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me envió. Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo, recibirá recompensa de justo. Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa” - Mateo 10:40-42 (NVI).

Etiquetas engomadas, estoy seguro que han vistos muchas de éstas. Tus maestros en la escuela, y tal vez tus padres, frecuentemente usan las etiquetas engomadas para recompensar tu buena conducta. Nada hace más orgulloso a un niño que enseñar las etiquetas engomadas recibidas. Le da un sentido de logro. Es la prueba de un trabajo bien hecho. Los niños no son los únicos a quienes les gusta recibir recompensas. Dios sabe que a todos nos gusta recibirlas, no importa si somos grandes o pequeños. Todos nos motivamos por las recompensas. La Biblia tiene muchas promesas de recompensas para aquellos que somos fieles a las enseñanzas de Dios.

Cuando Jesús estaba enviando a sus doce discípulos, les advirtió que el ser su discípulo no iba a ser una tarea fácil. Ellos serían maltratados, rechazados y abusamos. En la lección de la semana pasada, Jesús les aseguró que Dios estaría velando sobre ellos y los mantendrá seguros. También les prometió que recompensaría a aquellos que les recibieran con gozo y le dieran la bienvenida a sus hogares y fueran bondadosos con ellos.

“Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me envió,” dijo Jesús. ¿Quién es aquel que envió a Jesús? Es Dios el Padre. ¿No sería maravilloso si pudiéramos saber que cuando le diéramos la bienvenida a aquellos que vienen a nosotros en el nombre de Jesús, sería igual que si le diéramos la bienvenida a Jesús, y que cuando recibiéramos a Jesús, también recibiéramos a Dios el Padre, el que lo envió? Jesús siguió diciéndoles a los discípulos que cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo, recibirá recompensa de justo. Jesús también prometió “Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa.”
Creo que las etiquetas engomadas son una recompensa muy buena por haber hecho una buena tarea en la escuela o por haber mantenido limpio nuestro cuarto, pero no comparan con el saber que Dios está complacido con nosotros y que un día recibiremos nuestra recompensa. El escuchar al Padre decir “Bien hecho, buen siervo y fiel” es suficiente recompensa para mí.

Padre, ayúdanos a ser fieles a tus enseñanzas diarias. Ayúdanos a recibir con agrado a todos aquellos que vengan a visitarnos en el nombre de Jesús. Permite que nos preocupemos por otros y le ofrezcamos aunque sea un vaso de agua fresca en tu nombre. En su nombre oramos. Amén.

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