¡Habla!

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Da a conocer tus peticiones a Dios. (Tiempo Ordinario 25(30) - 22do domingo después de Pentecostés Año B))
Objetos: Un bebé (Puedes pedirle a la mamá que lo tenga en sus brazos). Si no tienes un bebé, puedes usar una foto..
Escritura: “¿Qué quieres que haga por ti?” le preguntó. “Rabí, quiero ver” respondió el ciego (Marcos 10:51 – NVI).

¡Qué bebé precioso! Todos hemos pasado por esta etapa pero hace tanto tiempo que no recuerdo mucho acerca de ser bebé. ¿Te acuerdas cuando eras bebé? Una cosa que sé sobre los bebés es que no son tímidos cuando llega el momento de dejarte saber que desean algo. Te dejarán saber cuando están hambrientos, sedientos, enfermos, cansados o mojados. Como un bebé no sabe hablar, ¿cómo puede él o ella dejar saber todas estas cosas? ¡Así es! El bebé te deja saber todo esto llorando. A un bebé no le importa que estés en la iglesia, viendo una película o comiendo en un buen restaurante. Si el bebé desea o necesita algo, ¡vas a oírlo! Al crecer, aprendemos a ser más reservados al dejar saber nuestros deseos o necesidades. ¿No es así? Hoy escucharemos la historia de un hombre que no fue tímido al dejarle saber a Jesús que necesitaba algo.

Jesús y sus discípulos habían estado un tiempo en la ciudad de Jericó. Mientras salían del pueblo, un hombre ciego de nombre Bartimeo estaba sentado junto al camino. Cuando escuchó a las personas decir que Jesús se estaba acercando, comenzó a gritar “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”

Sus gritos molestaban a la gente alrededor de él. “¡Cállate!” le decían.

Pero él comenzó a gritar aún más fuerte, “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”

Cuando Jesús escuchó a Bartimeo gritar, se detuvo y dijo: “Díganle que se acerque.”

Llamaron al hombre ciego y le dijeron: “¡Ánimo! ¡Levántate! Te llama.” Bartimeo dio un salto y tirando la capa, fue a Jesús.

¿Qué quieres que haga por ti?”, le preguntó Jesús.

“Quiero ver” respondió Bartimeo.

“Vete”, le dijo Jesús; tu fe te ha sanado. De inmediato Bartimeo pudo ver y siguió a Jesús por el camino.

¿Te imaginas una mamá escuchando a su bebé llorar e ignorarlo? ¡De ninguna manera! Una mamá hará todo lo que sea posible para averiguar qué es lo que su bebé necesita o desea y darle lo necesario. ¿Puedes imaginarte a Dios sabiendo que tenemos una necesidad y que nos ignore? ¡No es posible! Dios ama a sus hijos y desea lo que es mejor para ellos. La Biblia dice: “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias” (Filipenses 4:6).

Cuando tengas una necesidad en tu vida, no seas tímido, ¡habla! Recuerda lo que Jesús dijo: “Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré (Juan 14:13).

Padre celestial, sabemos que amas a tus hijos y deseas lo mejor para ellos. Ayúdanos a recordar que no tenemos que preocuparnos por nada. Todo lo que tenemos que hacer es pedir en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Escoge
Palabras secretas
Revoltillo de palabra
Sopa de letras
Boletín para niños (DOC) (PDF)