Limpieza de primavera

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Jesús limpia el templo. - 3er domingo de Cuaresma
Objetos: Un mapo, cubo, esponjas y otros utencilios de limpieza
Escritura: “Y en el templo halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, e instalados en sus mesas a los que cambiaban dinero. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas. A los que vendían las palomas les dijo: ¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi Padre en un mercado?” (Juan 2:14-16 NVI).

La primavera se acerca. Es una época del año tan maravillosa. La temperatura comienza a calentar y el mundo parece tener una forma fresca de verse. Los árboles comienzan a echar hojas, la hierba se torna verde, y las flores comienzan a florecer. ¡Todo es bello! Hay otras cosas que nos deja saber que la primavera ha llegado: comienza la temporada de los juegos de pelota y las personas comienzan a hacer la limpieza de primavera.

Miren todas las cosas que he traído conmigo en esta mañana. Tengo un mapo, un cubo, esponjas, limpiador de pisos, limpiador de ventanas, papel toallas y trapos de tela para limpiar. ¿Hacen tus padres una limpieza de primavera en tu casa? La primavera es un buen momento para darle una buena limpieza a la casa y salir de muchas cosas que uno no necesita.

Esta mañana deseo contarte acerca de un momento en el cual Jesús hizo una limpieza de primavera. Era el tiempo en que se celebraba la fiesta anual de la Pascua, así que Jesús fue a Jerusalén. Cuando llegó a Jerusalén, Jesús fue al templo. ¡No podía creer lo que sus ojos veían! En una parte, personas que estaban vendiendo ganado, ovejas y palomas para ser usadas en los sacrificios del templo. Abundaban mesas de cambiadores de dinero para que las personas pudieran cambiar sus monedas y pagaran los impuestos del templo. Parecía más un carnaval que un lugar de adoración.

A Jesús no le gustó lo que vio. Estaba tan molesto que hizo un látigo de una soga y sacó al ganado, las ovejas y las personas que las estaban vendiendo en el templo. Fue a las mesas de los cambiadores de dinero y las viró, haciendo que todas las monedas se dispersaran por el suelo del templo. A las personas que estaban vendiendo las palomas les dijo: “¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi Padre en un mercado?” ¡Sí, podemos decir que Jesús hizo una limpieza de primavera en el templo ese día!

Mientras pensamos acerca la limpieza que hizo Jesús en el templo, debíamos pensar sobre otro tipo de limpieza que debe hacerse. Estamos en lo que se conoce como Tiempo de Cuaresma. Al principio la palabra cuaresma quería decir ‘tiempo de primavera’, pero ahora tiene un significado más rico, mucho mejor. Es un tiempo de mirarnos y ver si hay algo en nosotros que necesita ser cambiado. ¿Hay algunas áreas de tu vida donde Jesús necesita hacer una ‘limpieza de primavera’? ¡Yo sé que tiene que hacerla en mí!

Querido Jesús, durante este tiempo en el cual pensamos en la ‘limpieza de primavera’, te pedimos que nos perdones si hemos hecho algo malo y nos limpies. Amén.

Nota: Para aquellos de ustedes que no tienen la temporada primaveral en este momento ignoren las referencias a la primavera y hablen sólo de la limpieza en general.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secreta
Sopa de letras
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