Así es

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Dios confirma que Jesús es su Hijo (Domingo de la Transfiguración)
Objetos: Varias etiquetas engomadas de la que se ponen en los parachoques de los automóviles
Escritura: “Mientras estaba aún hablando, apareció una nube luminosa que los envolvió, de la cual salió una voz que dijo: ‘Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él. ¡Escúchenlo!’” (Mateo 17:5 – NVI).

Todos los días vemos carros con etiquetas engomadas (“stickers”) en los parachoques. ¿Tienen etiquetas engomadas en su carro? ¿Qué dice? (Dele oportunidad a los niños para que compartan la información.) Algunas personas tienen ese etiquetas para demostrar apoyo a su escuela o a su equipo favorito. Otros pueden tener una etiqueta engomada que dice que aman a su perro. Hasta he visto algunas etiquetas con mensajes cristianos. Uno de los primeros que ví fue el que decía: “Si amas a Jesús, suena tu bocina.” Posiblemente lo hayas visto. Hay otro que dice: “Dios lo dijo, yo lo creo, y eso es así”. Suena bonito al principio, pero si piensas detenidamente, si Dios lo dijo, eso es así, no importa si lo creemos o no.

Cuando Jesús estuvo en la tierra, había diferentes ideas de quién era él. Muchas personas pensaron que era solo un buen maestro. Algunos otros pensaron de que era Elías o uno de los profetas. Hubo otros que pensaron que era Juan el Bautista. Aún sus propios discípulos no entendían, no sabían quién era Jesús.

Un día Jesús tomó a tres de sus discípulos, Pedro, Santiago y Juan y los llevó a una montaña para estar solo con ellos. Cuando estaban allí, una cosa maravillosa ocurrió. La apariencia de Jesús comenzó a cambiar. Su cara brillaba como el sol, sus ropas se volvieron blancas como la luz. Entonces Moisés y Elías se aparecieron y estaban hablando con Jesús. ¡Sus discípulos no podian creer lo que veían! ¡Tampoco podían creer lo que escuchaban! Escucharon la voz de Dios diciendo: “Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él. ¡Escúchenlo!”

Bueno, desde ese momento Pedro, Santiago y Juan no dudaron quién era Jesús. Era el Hijo de Dios. Dios lo había dicho y era así. Pedro mismo dijo: “Nosotros mismos oímos esa voz que vino del cielo cuando estábamos con él en el monte santo” (2 Pedro 1:18).

En este momento hay muchas personas que todavía no saben quién es Jesús, pero nosotros sabemos quién es él, ¿no es así? Él es el Hijo de Dios. ¿Cómo lo sabemos? Porque Dios lo dijo y es así, no importa si otros lo creen o no.

Querido Padre, te damos gracias por enviarnos a Jesús, tu Hijo. Sabemos que es tu Hijo porque Tú lo dijiste y así es. Amén.

Actividades Grupales Interactivas
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