Un mundo al revés

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: El último será el primero. -Propio 20 (25) 17to Domingo después de Pentecostés, Año B
Objetos: Ninguno
Escritura: “Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9:35-NVI).

¿Has oído alguna vez la expresión: “Este mundo está patas arriba?” ¿Sabes lo que significa? Bueno, quiere decir que todo es lo opuesto de lo que las personas piensan que debe ser. Todo está al revés o patas arriba. Significa que las cosas están confusas y desorganizadas porque están ocurriendo en el orden equivocado. Hay un pequeño poema que aprendí en la escuela que puede ayudarte a entenderlo un poquito mejor.

Si las cosas crecieran hacia abajo
(Traducción literal)
Por Robert D. Hoeft

Si las cosas crecieran hacia abajo
En lugar de hacia arriba,
Un perro crecería a ser un perrito.
Un gato crecería a ser un gatito.
Tu abrigo crecería a ser un guante.
Una vaca crecería a ser una becerrita,
Un entero crecería a ser una mitad.
Lo grande crecería a ser algo pequeño,
Y lo pequeño crecería a ser nada.

Si viviéramos en un mundo así sería muy confuso, ¿no crees? Así debieron sentirse los discípulos un día cuando Jesús estaba tratando de enseñarles una lección acerca de quién era el mayor en el reino de Dios.

Jesús y sus discípulos estaban yendo por un camino cuando Jesús los escuchó discutiendo entre ellos. Cuando llegaron al hogar en el cual se estaban quedando, Jesús les preguntó: “¿Qué venían discutiendo por el camino?” Los discípulos no le contestaron porque estaban avergonzados. ¿Sabes?, ellos habían discutido entre sí acerca de quién era el más importante. Pero ellos no tenían que decirle nada porque Jesús ya lo sabía.

“Así que desean el primer lugar, ¿no?,” dijo Jesús. “Entonces deberían tomar el último lugar. Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el servidor de todos.” Entonces Jeús llamó a un niño y lo tomó en sus brazos. “El que recibe a un niño como éste, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe a mi Padre que me envió.”

Los discípulos tuvieron que haber pensado: “¡Qué cosa tan rara, todo parece estar al revés. ¡Si deseas ser el primero, tienes que ir al final de la línea! ¡Si deseas ser el más importante, tienes que convertirte en un servidor! Si deseas ser más grande, tienes que ser como un niño.”

Las enseñanzas de Jesús son muy diferentes de la forma en que la mayoría de las personas piensan hoy. Vivimos en un mundo donde las personas desean ser los primeros; desean poder e influencia. Ellos piensan que los adultos son más importantes que los niños, pero en el Reino de Dios, los niños son tan importantes como cualquier otra persona. ¿No te alegras de que sea así?

Querido Padre, te damos gracias por tu amor por los niños. Ayúdanos a recordar mientras nos hacemos mayores, que para ser grandes o importante a tus ojos, tenemos que venir como niños ante tí. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secretas
Silueta de palabras
Sopa de letras
Boletín para niños (DOC) (PDF)