¿Quién está en tu barca?

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá


Tema: Jesús calma la tormenta. (Propio 7 (12) Cuarto Domingo después de Pentecostés).
Objetos: De ser posible, tenga una barca para que los niños se sienten mientras escuchan la lección. (Pueden hacer la forma de una en papel estraza y hasta dos remos y ponerlos en el piso).
Escritura: “Jesús, mientras tanto, estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, así que los discípulos lo despertaron. “¡Maestro!”—gritaron— “¿no te importa que nos ahoguemos?” Marcos 4:38 (NVI)

¿Cuántos de ustedes han estado navegando en un barco en el agua? Como nuestra lección bíblica de hoy es acerca de Jesús y sus discípulos en una barca, pensé que sería divertido si escucháramos nuestra historia de hoy mientras nos sentamos en una barca. ¿Te gustaría hacer eso? OK, súbete a la barca. Ahora que están todos en el bote, probablemente sería buena idea si yo me sentara en el bote también. No creo que sea buena idea que unos niños se fueran en una barca solitos. ¿Qué si se salen de la barca en el medio del lago y algo malo pasa? ¿Qué si se presenta una tormenta de momento?¿Has estado alguna vez en un bote cuando está en una tormenta? Primero el viento comienza a soplar, entonces vienen la lluvia, el trueno y los relámpagos.¡ Ay, Dios mío, qué aterrador, qué espantoso!

Bueno, eso es exactamente lo que ocurrió en la lección bíblica de hoy. Jesús y sus discípulos habían estado viajando por toda la campiña y Jesús había estado enseñando y haciendo milagros. Cuando llegó la noche, Jesús les dijo a sus discípulos: “Crucemos al otro lado del lago.” Se montaron en una barca e izaron vela hacia el otro lado del Mar de Galilea. Jesús estaba muy cansado, así que se acostó a dormir en la popa (parte de atrás de un barco) con su cabeza en una almohada. De pronto, una tormenta tremenda se desató. Olas muy altas azotaban y la barca se estaba llenando de agua. Los discípulos sintieron mucho temor y fueron a Jesús y le despertaron. ¡Maestro! —gritaron—, ¿no te importa que nos ahoguemos? Cuando Jesús se levantó, le habló al viento y ordenó al mar: “¡Silencio! ¡Cálmate!” De momento el viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. “¿Por qué tienen tanto miedo? ¿Todavía no tienen fe?”

Los discípulos estaban espantados y se decían unos a otros: “¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?”

Al principio de la lección, me subí al bote con ustedes pera que si algo ocurría, yo pudiera ayudarles. Mientras navegamos a través de nuestra vida, nos van a ocurrir cosas. Nos enfrentaremos a muchas tormentas en nuestra vida. Pudieran no ser la clase de tormentas de las cuales hablamos en la lección de hoy. Tal vez tendremos que enfrentarnos a enfermedades serias o algún problema familiar. Podemos hacer una decisión equivocada o unirnos a compañeros que no tengan unas bonitas maneras de actuar y pensar. Cuando estés frente a problemas como estos en el mar de tu vida, a quién deseas tener contigo en la barca? ¡Yo sé a quién deseo tener! Deseo tener a Jesús. Él puede calmar todas las tormentas. Si caminas con Jesús día a día, él estará allí contigo.

Padre nuestro, sabemos que todos los día nos enfrentaremos a situaciones difíciles. Estamos agradecidos de que al navegar a través de nuestra vida, siempre estarás para calmar las tormentas. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Actividades grupales interactivas
Página para colorear
Crucigrama
Palabras secretas
Sopa de letras
Boletín para niños (DOC) (PDF)