"Tienes un mensaje"

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá

 

Tema: Jesús desea que vayamos a pescar con él. Tercer domingo después de Epifanía – Año A
Objetos: Un teléfono celular
Escritura: “Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres” (Mateo 4:19 - NVI).

Ah, el teléfono-no sé como podríamos vivir sin él. ¡Es tan importante para nosotros en nuestro diario vivir! Lo usamos para mantenernos en contacto con amistades y personas que amamos. Lo usamos para hacer citas y lo usamos para ordenar pizza. ¡Los teléfonos de hoy en día son maravillosos! La mayoría de los celulares hacen mucho más que una llamada telefónica. Algunos te permiten enviar mensajes de texto y correos electrónicos. Otros pueden hasta tomar fotografías y enviárselas a un amigo. Una característica importante de los teléfonos actuales es que un amigo puede llamarte y dejar un mensaje. Cuando eso ocurre, nuestro teléfono nos deja saber diciendo: “Tienes un mensaje”. Hay una cosa que realmente me molesta es cuando llamo a un amigo, le dejo un mensaje, y no me devuelve la llamada. ¿Qué clase de amigo haría eso?

Tú y yo tenemos un amigo que nos ha dejado un mensaje. Nos ha invitado a ir de pesca con él. ¡Tremendo! Me encanta ir a pescar, ¿y a ti? Me pregunto si puedes adivinar quien es mi amigo. ¡Ese es! Nuestro amigo, Jesús, nos dejó un mensaje de que quiere que vayamos de pesca con él. Este viaje de pesca será muy diferente. ¡En vez de coger peces, Jesús nos invita a que pesquemos personas! Jesús no dejó su mensaje en el teléfono, sino en la Biblia.

Un día, mientras Jesús caminaba a la orilla del Mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón Pedro y Andrés, tirando una red al agua porque eran pescadores. Jesús los llamó: “¡Vengan, síganme, y les enseñaré como pescar personas!” La Biblia nos dice que inmediatamente dejaron lo que estaban haciendo y siguieron a Jesús.

Mientras Jesús, Pedro y Andrés caminaban por la orilla, vieron a otros dos hermanos, Santiago y Juan, sentados en su bote arreglando las redes. Les llamaron y les invitaron a que fueran con ellos también. Santiago y Juan dejaron sus redes y su barco y siguieron a Jesús.

Si alguna vez has ido a pescar, sabes lo excitante que es el coger un pez grande. ¿Puedes imaginarte lo excitante que es el ir a pescar personas y ayudar a alguien a conocer a Jesús y convertirse en uno de sus seguidores? Aunque esta historia bíblica es acerca de Jesús llamando a sus primeros discípulos, también es para nosotros. Es un mensaje de Jesús que nos deja saber que desea que salgamos y hagamos discípulos. ¿Le devolveremos su llamada? ¿Cuál será nuestra contestación?

Querido Jesús, al igual que Pedro, Andrés, Santiago y Juan, deseamos unirnos a ti y pescar personas. Amén.

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